Post Mortem - The Burnout




Antes de continuar mi camino y cerrar este ciclo de lo que fuí, me gustaría contarte sobre el villano en mi antigua historia, “el asesino” …

The Burnout


¿Qué es un Burnout o desgaste laboral?

Oficialmente, se define como un estado de estrés crónico, psicosocial; y se termina derivando en un estado extremo de agotamiento físico y emocional, que se va dando de forma gradual, casi imperceptible.

Un asesino muy sutil, que te drena de a poco; “muerte por mil heridas”.
Te vuelves completamente disfuncional.

Tan real, tan seria como cualquier otra enfermedad mental; de hecho, se hizo una enfermedad mental oficial por la organización mundial de la salud en el 2022, debido al aumento de casos post pandemia, trastorno de estrés post traumático.

Si embargo, debes tener claro que se produce por razones, mayormente situacionales, producto de un mal manejo del estrés como tal, o descuido de las emociones; pero nada tienen que ver con nuestras capacidades y lo que nos define como personas.

Muchos sufren de este agobio y sentimiento de estar quemados a diario, principalmente en puestos con mucha presión laboral, alta demanda y expectativas inalcanzables (requiere que des la “milla extra” diario).

Pero es difícil salir de frente y aceptar cuando estamos recargados o fallamos, simplemente porque tenemos estas programaciones que nos obligan a perseguir la perfección; todo esto, es simplemente una codificación en tu cabeza, nada que no puedas trabajar y mejorar.

De manera individual lo que podemos hacer es identificar los posibles portillos por donde empieza a atacar este villano silencioso, entender cuáles son sus armas favoritas y finalmente contraatacar con las herramientas correctas.

Te dejo un resumen de lo que he aprendido:

¿La causa?

Lamentablemente, la principal razón por la que se cae en Burnout es una recarga de trabajo desbordada, producto de una mala administración y repetición de patrones contraproducentes.

“Trabajar por más horas = más productividad”, esa es la idea que se tenía en los tiempos de la revolución industrial; esa y el famoso “el cliente siempre tiene la razón”.

Y la realidad es que, estos son conceptos ya bien antiguos, de necesidades de negocio muy distintas a este presente.

En la era de la información, el valor está en tus habilidades y conocimiento. No es el tiempo que nos desgastamos, se trata del aporte y el valor que agregamos a la función que desempeñamos.
“Me pagan por decisiones que tomo a la semana”
-Jeff Bezos, CEO de Amazon.

Es importante que empecemos a interiorizar y predicar eso.

Hagas lo que hagas, nunca vas a lograr hacerlo perfecto, debes entender que se requiere una red de apoyo (un equipo y lideres capacitados); nada tiene que ver con matarnos sin horarios y sin descanso.

✉-Mi prioridad debería ser, que mi mente se mantenga fresca y creativa; y la de mi empresa, generar sistemas y guías eficientes, procesos y ofertas sostenibles para nuestra capacidad colectiva😬



           

Los portillos - target favorito😵:

- Falta de autonomía. (represión de mi ser individual).

Sea por la razón que sea, no puedes expresarte al 100% y terminas reprimiendo tus opiniones y simplemente te resignas a lo que te dicen que debes hacer, pero hay algo en ti que sabe que estas para mucho más, y que estas desperdiciando tus capacidades.

Sin embargo, te contines por este miedo o condicionamiento, que te obliga a "morderte la lengua" y hacer caso; ese silencio poquito a poquito te va drenando y la frustración va aumentando.

-Sentimiento de injusticia. (Denegación de nuevas ideas y procesos)

Sabes que no se están haciendo las cosas bien (favoritismos, arreglos “apaga fuegos”, sobrecarga (MURI), Inconsistencia (MURA)...)

Sabes que hay tanto que se puede mejorar, tanto que simplemente no es correcto, pero es "más fácil" hacerse de la vista gorda, que empezar a hundirte en ese lodo de problemas y confrontaciones.

Nos volvemos hipócritas cordiales "hay cosas que me molestan, pero no lo comparto para no poner el ambiente incómodo o me agarren entre ojos"; nuevamente, ese teatro drena a cualquiera.

- Desmotivación.

Todo va de la mano, la represión se convierte en frustración, y está en desmotivación.
Piensas: -para qué seguir intentando, si al final nunca alcanza el día y no se logra salir con todo?

Se vuelve un ciclo vicioso, ya no tienes la fuerza, ni las ganas de seguir dando el máximo, seguir nadando contra corriente.

- Conflicto de valores. “no creo en la causa, detrás de la que me paro a diario”
para mí fue todo un dilema…

Por un lado, creía en lo que hacía mi empresa, me apasionaba con locura y todo aquello lo sentía tan mío, ¡tan eterno! Pero por cosas de la vida caí en un lugar donde nada de eso se predicaba, se distorsiono el propósito, y se dejó de compartir el mensaje... ¡y ahí empezó el dilema!

Creía en la causa y los valores por los que me paraba a diario; sin embargo, no creía en mis lideres actuales, y no creía que ellos creyeran en ellos mismos o su equipo; pero ¿cómo me iba de ahí y dejaba todo aquello que tanto adoraba, que tanto me había costado alcanzar?
¿cómo dejar a los que se quedaban? personas de una voluntad incasable y potencial enorme; simplemente sentía que no era correcto.

¡Esa fue dura manillos! y ahí más que nunca es cuando tienes que detenerte y guiarte por tu propia brújula, ponerte como prioridad (entender quién eres y que quieres). 

¿Que pesa más en la balanza de TUS valores?



3 principales síntomas - sus armas favoritas:

1. Agotamiento mental y físico.

Lo recuerdo perfectamente, te sientes todo el tiempo agotado y drenado; te conduces en automático, sin darle mucha bola al exterior, sobreviviendo y esperando que acabe el día para “descansar”.
Llega la noche y la ansiedad no te suelta, el insomnio te tortura con “todo lo pendiente”, “lo que se pudo hacer mejor”, y todas las preocupaciones del mañana (que aún ni empieza).

2. Emociones a la deriva.

De pronto, todo te sofoca, te causa irritabilidad, apatía (tú el más paciente y simpático del equipo); pero por alguna razón, ya los días te son insípidos, te vuelves sínico y cuestionas todo.

-Quién soy?, ¿realmente sé lo que estoy haciendo?, ¿soy capaz de salir con todas estas tareas?
¿Porque hago todo esto?, ¿! cuando termina esta etapa!?

*Según estudios realizados, las personas con burnout muestran una actividad constante en la amígdala de su sistema limbico (parte que regula el estrés, miedo y enojo), es “normal” que sientas un torbellino en tu cabeza.

3. Problemas de concentración.

Recuerdo quedarme un buen rato leyendo el primer párrafo de un correo, porque por más que lo “leía” no entendía nada… mi mente seguía trabajando en tantas otras cosas (calculando y recalculando la mejor manera de arreglar el desastre en el que me había metido) que no procesaba lo que leía segundos atrás; este tipo de dispersión se puede sentir como desmotivación, pereza, procrastinación…

La realidad es que estas fundido, y tu cerebro realmente no entiendes lo que pasa.
Estas tan en automático que se te va el día, y ya ni sabes si hiciste o no “todo lo que debías”.

Así que, por supuesto te sientes nervioso y culpable 24/7, sientes que estas fallando por no haber terminado de manera “perfecta y a tiempo”, lo que se termina convirtiendo en un ciclo de ansiedad y estrés crónico en aumento.



Tus herramientas – El contraataque:

-Investiga y trabaja en el desapego. "Set boundaries"

Esta es una de las herramientas más valiosas que tendrás en la vida.

El desapego, no como algo egoísta o ermitaño, si no en el sentido que aceptas las cosas que NO puedes cambiar (las responsabilidades que no te pertenecen y los tiempos que no son tuyos).

Y te enfocas precisamente, en lo que te corresponde (tu salud física y mental, tu autoconocimiento, tus valores, y tus compromisos y responsabilidades); esta vez desde una posición más pragmática, poniendo como base y norte tus deseos y valores, tu esencia y propósito real.

-Escúchate y desarrolla el amor propio. "autocompasión"

Déjate guiar por el instinto, trabaja en tu introspección y controla las emociones/energías que llevas dentro. Recuérdate a ti mismo que en TU vida, tú eres el creador, y vas a tu tiempo: 
“si supiera como hacerlo mejor, lo haría mejor; estoy aprendiendo, en mi tiempo, a mi manera”

Aprende a tener un buen dialogo interno, permítete los momentos para hacer un alto; obsérvate y escúchate a ti mismo para que puedas reconocer las necesidades de tu ser completo, y también los méritos. No te compares, aprende a medirte por tu propia regla, sin estar pendiente de cómo van los demás.

Se nos olvida en la carrera del día lo grandiosos que somos, lo mucho que logramos y superamos; no nos detenemos ni siquiera a felicitarnos, y si sigues a flote en una situación como esta, solo quiero recordarte que eres super valiente, la definición de resiliencia, y te felicito por tu gran fuerza💗

-Prioriza el descanso y la recarga de tu vehículo más importante (tu cuerpo y energía)

Aunque suene muy básico, es lo que más fácil se nos olvida. Es importante que te tomes un tiempo para descansar, salir a conectar con la naturaleza, dibujar, ¡bailar! Lo que quieras, que te regales unos ratitos a solas de apapachos y reconozcas también tu parte emocional y más sensible, para que puedas mantenerte activo, creativo y motivado.

Yo hasta hoy entiendo que mi tiempo, mi energía y mi cuerpo son mis recursos más importantes, mi verdadera fortuna. Y esta manillos, tampoco es nada fácil, requiere consistencia y disciplina.

-Trabaja en los patrones y condicionamientos arraigados (por familia/cultura/sociedad)

¡Esta también es durísima… Deep Deep Deep! introspection work; pero vale la pena, y se vuelve tu arma más poderosa. 

El mejor lugar para empezar es el inicio, así que eso es lo que te recomiendo; viaja en el tiempo, observa y reconoce lo patrones que se repiten a tu alrededor. 
Escribe beneficios y desventajas de estas programaciones. 
Sustituye lo que NO resuene para ti, crea un plan e implementa nuevos hábitos y valores de a poco.
“La disciplina comienza con el dominio de tus pensamientos. Si no controlas lo que piensas, no podrás controlar lo que haces”
Y finalmente, si estás aquí porque te sientes igual, quiero decirte que te entiendo, te abrazo a la distancia y deseo que esta información te ayude a evitar caer al extremo de esta condición y perderlo todo de la noche a la mañana.

Recuerda que se debe a la situación en la que te encuentras, volverá siempre que se presenten estas recargas y desorganizaciones en tu ambiente laboral. Para evitarlo “del todo”, requieres un grupo de apoyo, no eres el único remando en la barca. 
A mí me mato, porque no halle a quien pedirle la ayuda que necesitaba, porque me daba pena que creyeran que no “daba la talla”, y no me sentía segura con los “lideres” que me rodeaban, así que termine saliendo, por mi salud, de la noche a la mañana.

Pero fue muy doloroso, por lo que no quisiera que debas dejarlo todo y empezar de la nada como yo, al contrario, si tienes la oportunidad, se trata de trabajar en el equilibrio de tus pensamientos y emociones, prepararte con todas las herramientas y escudos necesarios, por si el Burnout intenta atacarte de nuevo,  empieza ¡cuanto antes!

Cada hora que pasa, tu energía se sigue drenando, por todos estos factores del mundo externo, no permitas que te lleven al límite. Yo pasé por ahí, siempre me levantaba en la noche estresada, exhausta, o llorando de la nada.

Hasta que empecé a escucharme nuevamente y priorizarme; ser más independiente y tomar las riendas de mi vida, en base a lo que YO quiero, y lo que mi Ser💫 me indica que necesita.


Dejo esto aquí, para que no se te olvide, ni a ti, ni a mí. 🐾💕 Cheers, Loba Rosé🥂

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